Pablito y Virginia

Antes de nada poneros el vídeo que dejo a continuación y después seguís leyendo.

 

A lo mejor habéis adivinado qué canal es por el símbolo. Es Telemadrid. Sí. Telemadrid dando clases de educación sexual. Pero por más que he buscado no he encontrado el año en que se emitió. Por el logo y lo que trata debemos suponer que son los años 80 cuando gobernaba Enrique Tierno Galván.

Así me he quedado yo al comprobar que hace 30 años había menos tabú en lo relacionado con la sexología que ahora. Y eso que creemos que ahora se sabe de todo y los chavales están muy informados… pero en realidad estamos en una ola de puritanismo bien grande, y en la era de los ofendidos por todo.

Cualquier cosa que digas o pienses y plasmes por redes sociales siempre habrá alguien a quien le ofenda y le moleste. En ese plan estamos.

Yo no suelo pedir opinión de las cosas que me parecen válidas y estoy segura de que funcionan, pero sería muy interesante saber lo que piensa la gente de estos dibujos divulgativos, si creen que ahora se podrían emitir por TV, si consideran que es necesario para que lxs niñxs aprendan sobre su cuerpo y su sexualidad.

Yo aquí lo dejo. Sin entrar a juzgar lo que me parece y sin desmenuzar cada capítulo. Sin valorar si está bien explicado o faltan cosas.

Son 11 vídeos de educación sexual que se hacía en España en los años 80. Y ahora en pleno s. XXI no lo hay.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios

Los descendientes

Existen tantas formas de criar a un hijo como padres hay en el mundo. Por eso es imposible decir cuál es la correcta. Porque para cada cual será la suya propia.

Compramos cosas materiales pensando que son nuestras por el hecho de pagarlas, y suelen ser cosas prescindibles, no necesarias. Pero si las perdemos o se nos rompen lo vivimos como algo negativo, porque nos aferramos a ese objeto y nos hacemos dependientes de él. En lugar de entender que las cosas van y vienen, y que no son nuestras en sí, las disfrutamos un tiempo y luego las desechamos.

He observado que cuando nos apropiamos de “cosas” y éstas se van de nuestro lado, sufrimos mucho por su pérdida, al menos en general. Por poner algún ejemplo, si pensamos en nuestra pareja como un compañero de viaje, en lugar de llamarlo “mi” lo que sea (novio, marido, pareja, relación…), seguramente sufriremos menos una pérdida de dicha relación. Sufriremos, sí, o no, no lo sé, pero casi segura que menos si nos lo planteamos como un ser independiente con autonomía propia que decide libremente recorrer un camino junto a mí, que si lo vemos como algo “nuestro”, propio.

Con los hijos pasa un poco igual; los vemos como prolongaciones  nuestras, son “míos”, “mis” hijos. Y sí, son de quién los cría, pero ¿exclusivamente “tuyos”? Piénsalo. También son un poquito de los profesionales de su alrededor, de otros familiares, son parte de sus educadores, médicos, dentistas…

Los hijos no son una parte de ti, son una creación nueva que viene a través de ti, tú les has traído al mundo para criarlos, ayudarlos, apoyarlos, pero hay un objetivo que nunca deberíamos olvidar: están aquí para ser independientes. Parece un concepto sencillo, puede que lo sea. Tenemos hijos por diferentes motivos: para sentirnos realizados, para perpetuar la especie, para no sentirnos solos, para que hagan compañía a un hermano… tantos como personas hay. Pero, ¿alguien se plantea que los hijos no son réplicas de los padres? ¿Alguien piensa que los hijos son seres independientes con autonomía, y que eres tú el que les acompañas a ellos en su proceso de aprendizaje? ¿Que tú eres el que le hace compañía, tú el que le suministra los recursos básicos que necesita? Yo creo que pocos padres se plantean esto en estos términos. Solo hay que oír los comentarios: “mi” hijo, es “mío”, “mi” sangre…

Yo no hablo de conceptos de independencia como los de un adulto, de trabajar, de ganarse la vida; no, hablo de su libre albedrío, de sus decisiones a pequeña escala. Ellos están aquí gracias a nosotros, pero están aquí para conseguir autonomía, y cuanto antes nos demos cuenta de eso, antes podremos asumir que no sean como queríamos que fuesen, que no estudien lo que queríamos que estudiasen, que no trabajen en lo que queríamos que trabajasen, que no vivan, en definitiva, como nosotros, padres, queríamos que viviesen, sino que vivan la suya, la que ellos elijan.

Los problemas que se evitarían teniendo esto presente, la de terapia que nos ahorraríamos. Y no hablo de dejar que se críen solos. Hablo de enseñarles a volar, de mostrarles el mundo que se van a encontrar, de contarles lo bonito y lo feo, lo complicado y lo simple, lo divertido y lo frustrante. De irles dando pautas para enfrentarse a situaciones complicadas que es probable que tengan.

No deberíamos tener hijos para que repitan nuestros roles, ni como a clones representativos de nuestras vidas, ni para seguir un legado que lleva incrustado siglos en el árbol genealógico. Deberíamos tener hijos por el hecho de aventurarse a criar a otro ser, a una persona que tendrá sus propios valores y que no tienen por qué ser los nuestros. Deberíamos tener hijos por el hecho de que el mundo seguirá, y tendrán que estar preparados para lo que venga.

Si un padre/madre, es capaz de asimilar esta idea y de ponerla en marcha, habrá cambiado la forma de ver a “su” hijo, y lo verá como a un ser que dependerá de él hasta que sea capaz de desplegar sus alas y volar por sí mismo, pero que en ningún caso será una escisión de su progenitor, ni una copia perfecta, más bien que tendrá la capacidad de decidir por sí mismo lo que mejor le venga en cada momento. Si nos quitamos los posesivos, probablemente comprendamos mejor a nuestros hijos, si nos quitamos el sentido de propiedad hacia ellos, puede ser que haya problemas que no nos lo parezcan tanto.

 

Razones que el razonamiento no comprende

Yo tengo razón, tú estás equivocado.

Importante: leer primero el artículo, después mi pequeña reflexión (si uno quiere)

No sé si todo el mundo es adicto a tener razón, pero sí es curioso como cuando uno cree tenerla y luego se equivoca siempre hay alguien que te dice: ves? a que tenía razón yo? en un tono a veces incluso jocoso.

Y quizá ese miedo a hacer cierto ridículo hace que queramos llevar razón por encima de todo. Pero no todo el mundo es así, hay gente que pasa totalmente de llevarla o no, simplemente habla y si se equivoca lo reconoce y punto. Al igual que los hay que si “ganan” no te dicen ese “te lo dije!”, simplemente siguen su vida.

Por qué nos obsesiona llevar razón? acaso equivocarnos hace sacudir nuestras creencias? acaso rectificar no es de sabios? El que tiene boca se equivoca. Tenemos un refranero que nos ayuda emocionalmente a superar que no llevar razón no hace que el mundo se derrumbe. Pero es verdad que a veces cuesta mucho dar el brazo a torcer, según qué cosas.

Yo soy una persona bastante testaruda, aunque creo que en general no he sido cuadriculada (según me hago más mayor si he tendido a razonar todo y a buscar tenerla, pero estoy desaprendiendo). Sé que tengo ciertas ideas y bastantes principios a los que me cuesta renunciar, pero asumo que ni todos son como yo, ni mucho menos yo estoy en lo cierto siempre. Por ejemplo, retomando el tema del wasap del que hablé el otro día, puede que me haya emperrado en no tenerlo, pero es que simplemente creo que mi vida es un poco más fácil así. O con algunos pensamientos extremistas, seguramente nunca pueda llevar razón en todo ese pensamiento, pero yo me lo creo y así vivo más feliz.

Sin embargo, tengo que reconocer que lo que dice el artículo de cuando nos contradicen hechos, pensamientos o lo que sea que tenemos arraigado en lo más profundo de nuestro cerebro, nos crea un cortocircuito y nos remueve por dentro. Y mejor ejemplo en mi vida que conocer INCISEX no hay, y sobre todo el otro día con el tema de los “abusos” de menores y la pedofilia.

Yo siempre pensé que la pedofilia era una enfermedad mental, bueno a tanto no sé si llegué, pero sí un deseo que no terminaba de comprender. Los niños son un tema delicado, parece que necesitan protección, que son puros, que son buenos por naturaleza… Entonces cómo mi cabeza, estructurada en el s.XX-XXI, con toques feministas y progresistas, va a comprender que haya adultos que deseen a niños? Pues simplemente no comprendiéndolo, pero respetando que los deseos jamás podrán ser reprobados por nadie, ni juzgados, ni malinterpretados, porque desear es lo más libre que puede hacer el ser humano, y el deseo no hace daño; son las acciones, el contexto social, el pensamiento único, etc.

No sólo me pasó con este tema muy delicado y complejo, donde probablemente nunca haya una respuesta correcta, me pasó con el concepto de SEXO, con el derecho a la intimidad, y con más cosas que os iré contando poco a poco. Y cuando se mete en tu cabeza una idea, y crees que es la verdadera y la única, y te aferras a ella como a un ideal, entonces es cuando haces menos probable que ideas contrarias puedan entrar en tu cerebro.

Lo único que yo creo que hay que hacer es abrir la mente y escuchar, y respetar las diferentes opiniones.

El artículo dice esta frase: <<¿Es mejor tener razón a toda costa antes que ser feliz? Que cada uno responda esta pregunta con sinceridad>>. Esta frase es una clave fundamental. Una buena amiga a la que extraño mucho porque ha comenzado una vida miles de kms lejos de Madrid, siempre me dice: repite esta frase “para ti la razón, que yo quiero ser feliz”. Y cada día que me encuentro con alguien que me impone su pensamiento único, me la digo a mí misma, para que se grabe dentro de mi cabeza, como un mantra en búsqueda de mi felicidad personal.

Es duro que se nos caigan los cimientos sobre ideas que teníamos montadas, es duro decirse a uno mismo que estaba equivocado, o no sé si equivocado pero que al menos hay más variedad entre el blanco y el negro. Pero si uno no se libera de buscar la razón a toda costa y cueste lo que cueste, al final se verá sin nadie que le contradiga, y eso sí que es jodidamente duro.

en estos años…

Introduce tu dirección de correo electrónico para seguir este Blog y recibir las notificaciones de las nuevas publicaciones en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 478 seguidores

lo que se lee

pasaron por aquí

  • 13,547

RSS novedad

  • Hagas lo que hagas, ponte bragas
    Me gustaba mucho ver House porque el personaje tenía un carisma único, era audaz, atrevido, y por encima de todo, sincero. Aprendí hace años que en las relaciones no hay que cometer sincericidio, pero tampoco me gusta la mentira. Así que vivo en un impasse continuo entre decir lo que siento u omitir información. Últimamente […]

publicaciones por fechas

noviembre 2017
L M X J V S D
« Oct    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
27282930  
A %d blogueros les gusta esto: